Al comprar tapetes para yoga lo primero en lo que hay que fijarse es en la base de esos tapetes. Todo aquel que haya practicado yoga de una manera más o menos habitual sabe reconocer a primera vista un tapete de mala calidad de uno correctamente diseñado; una mala base puede provocar que el tapete se deslice sobre el suelo en el momento menos deseado, y teniendo en cuenta lo peligrosos que son algunos ejercicios de yoga al exponer a los músculos a una postura poco habitual, lo cierto es que sería una locura dejar en manos de cualquier tapete la salud y el bienestar físico de una persona.

La parte más importante de los tapetes para yoga se encuentra en la base del tapete. Un tapete que se precie necesariamente tiene que disponer de una base de goma que se agarre bien al suelo y que no provoque ningún susto a la hora de realizar los ejercicios de yoga de la jornada. Normalmente estos ejercicios suelen llevar al límite al cuerpo humano, de modo que lo último que se necesita en un momento así es un resbalón que pueda provocar mucho dolor y muchas lesiones difíciles de superar.

Si aún así uno tiene alguna duda antes de comprar su tapete para yoga, lo más recomendable es contactar con el soporte técnico de la tienda online en la que se vaya a realizar la compra para así obtener un asesoramiento personalizado para tratar de comprar el mejor tapete posible.