La innovación en materiales sintéticos facilita la vida del hombre moderno, ya no se requiere de invertir montones de dinero para tener en casa áreas verdes que embellezcan el lugar. Si bien la naturaleza es perfecta, conservar un jardín conlleva de tiempo y dinero, con este panorama se aconseja tomar en cuenta el pasto o CÉSPED ARTIFICIAL, fabricado en fibras que se asemejan al césped real.

Este material ha evolucionado mucho en cuanto a mejoras tecnológicas para garantizar su seguridad y durabilidad con el paso del tiempo, es por ello que hoy en día es casi imposible determinar a simple vista, saber si lo que se admira es en realidad hierba falsa.
Si aún se duda entre adquirir CÉSPED ARTIFICIAL o uno natural, se debe tener en mente antes de decidir sus innumerables ventajas; no requiere riego, por tanto se ahorra consumo de agua lo que lo hace económico y sustentables; se cataloga como ecológico ya que puede ser reutilizado y hasta reciclado.


Césped artificial

Otra ventaja importantísima es que no requiere de un proceso largo y tedioso de siembra, es suficiente preparar la superficie con roca triturada y polvo, y desenrollar como se haría para desplegar una alfombra o moqueta, por lo que se puede colocar sobre cualquier tipo de suelo, sea duro o blando.

Su mantenimiento es sencillo, se limpia con facilidad y no necesita  de la luz solar para crecer o conservarse, lo que lo convierte en la mejor solución para áreas de sombra. Y por último, pero no menos relevante es 100% antialérgico.

Antes de comprarlo se recomienda estar atento a la duración y resistencia del producto a los rayos UV, para que no se estropee más tarde con el sol y que sea ignífugo para mayor protección.