El diseño web centrado en el usuario (DCU) es una tendencia, que busca resolver necesidades puntuales de los internautas. El objetivo pasa por la obtención de una mayor satisfacción por parte de aquéllos, cuando interactúan con el sitio en cuestión. Para lograr mejorar esa experiencia de uso, se emplean una serie de técnicas multidisciplinares y se analizan las expectativas, motivaciones y capacidades de los usuarios finales.
El diseño DCU, o UCD, es una filosofía web en alza en los últimos años. Sin embargo, su definición y las relaciones con otros conceptos semejantes parecen no estar muy claras aún. Por ejemplo, el término “usabilidad” se refiere a la cualidad que perseguimos obtener con el DCU. Puede decirse de otra manera: el diseño web centrado en el usuario aspira a crear productos usables. La primera es un atributo y el segundo es el camino para alcanzar aquél.
En el diseño DCU, por tanto, el usuario es el centro y su razón de ser. Algunas de las técnicas que incluye esta tendencia son:
·      Card sorting. Se solicita a un grupo de usuarios, representativo del target, que agrupen conceptos por su similitud, ayudados por unas tarjetas. Se realiza de manera abierta o cerrada, dependiendo del grado de libertad que se tenga para efectuar las asociaciones.
·      Evaluación heurística. Análisis llevados a cabo por expertos en usabilidad. Puede hacerse antes de comenzar el diseño, sobre la web antigua, o ya en los nuevos diseños, aunque antes de practicar los tests de usuarios.
·      Eyetracking. Permite analizar la exploración visual que realizan los voluntarios delante de un sitio web. El sistema mide el movimiento que realizan los ojos.
·      Prototipado. Esta técnica consiste en esquematizar una interfaz, con los elementos básicos de la misma (logotipo, menú de navegación, buscador etc.).
·      Arquitectura de información. Se trata de organizar y estructurar el contenido web de la manera más sencilla e intuitiva, para que el usuario acceda a la información rápidamente.
·      Encuestas y tests de usuarios. Son una útil herramienta de evaluación de la usabilidad en los diseños. Suelen realizarse en distintas etapas del proceso, con el objetivo de ir mejorando los productos. Lo ideal es que participen cinco o más personas. Las encuestas ofrecen visiones cuantitativas de gran utilidad.
El diseño centrado en el usuario no es un concepto nuevo. Ya en los años cincuenta del siglo pasado, Henry Dreyfuss diseñó aparatos de teléfono basados en opiniones de usuarios. De esa forma, por ejemplo, para ajustar la distancia entre el micrófono y el auricular tuvo en cuenta el promedio de medida en más de 2000 rostros de hombres y mujeres.
El proceso del diseño web centrado en el usuario se divide en cuatro grandes fases:
·      Conocimiento del público objetivo.
·      Identificación de necesidades  y objetivos de los usuarios.
·      Generación de soluciones de diseño.
·      Evaluación de los diseños, por medio de tests.
El término “diseño centrado en el usuario” nació en el laboratorio de Donald Norman, en la Universidad de California San Diego, en los años ochenta del siglo pasado. El concepto sigue de moda, porque se trata de hacer placentera la navegación al usuario y primar la sencillez y lo intuitivo. No olvidemos que la consecución de los objetivos de un sitio web está condicionada, inevitablemente, por la satisfacción que los usuarios experimentan cuando interactúan con él.
Imagen: Flickr- Paul Veugen
 
Extracto: El diseño web centrado en el usuario (DCU) persigue la satisfacción de los internautas, cuando interactúan con el sitio web en cuestión. Se trata de mejorar la experiencia de uso, por medio de una serie de técnicas multidisciplinares. Aunque es un concepto antiguo, el DCU sigue de moda en la actualidad.
Fuentes: