El piso de hule ha sufrido una serie de transformaciones a lo largo de su historia, buscando con ello mejorar su dureza, su elasticidad y su capacidad de aislamiento. Hoy son bastante distintos en cuanto a su composición de los primeros que se fabricaron, si bien en apariencia no se aprecian cambios destacables ya que su uso sigue siendo prácticamente el mismo: cubrir nuestros suelos de manera confortable y decorativa.

Los materiales se realizan cada vez más pensado en poder ser reciclados y eliminados con el menor impacto en el medio ambiente posible, movidos por la importancia que se le da hoy a reducir dicho impacto y la necesidad de adaptarse a determinadas medidas que las autoridades han impuesto en cuanto a la fabricación de materiales de construcción tanto en sus residuos como en sus lineas de producción. Además de eso, siempre se busca la reducción de costes manteniendo la calidad.