Como sabes, las nuevas tecnologías están presentes en muchos trabajos lo cual hace que sean más rápidos de hacerse, modernos o simplemente que ofrezcan una visión diferente de como era el trabajo antes.
En el caso de las guarderías, si has llevado alguna vez a tus hijos o lo has visto, hay un control de accesos, es decir, que la guardería tiene a una persona en la puerta de la misma para recibir a los niños y a los padres pero no suele dejar entrar a nadie más ajeno al personal de la guardería, una forma de mantener la seguridad.
Sin embargo, esto es engorroso, más si tienes una clase también porque has de ocuparte de la clase al mismo tiempo que vigilas la puerta y siempre puedes despistarte. Por eso en algunas guarderías, o escuelas infantiles, han puesto en marcha sistemas de control de accesos con el cual las personas pueden acceder al centro sin que se les abra porque ellos ya están recogidos en el sistema, bien mediante la huella digital u otro sistema.
Esto por supuesto tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Entre los inconvenientes tenemos el hecho de asegurarnos que los padres y madres registren su huella para que el sistema se abra cuando lo vayan a dejar; pero en caso de ser otra persona quien lo recoja o lleve, tendrán que seguir llamando para que les abran la puerta (en menos cantidad, por supuesto).
Los sistemas de acceso pueden hacerse de muchas formas como por ejemplo a través de tarjetas como las tarjetas de crédito que pueden habilitarse o anularse fácilmente. Hay muchos más accesos como la huella digital o incluso el ojo. Ya dependerá de cada centro que quiera habilitar un sistema u otro pues también tiene un mantenimiento y puede ser caro.