Además de las comidas y la falta de ejercicio, la personalidad peude ser un factor determinante en la obesidad, según un estudio presentado en la Convención Anual de la American Pscychological Association en Honolulu (Hawai).


En dicho estudio, se tomó una muestra de más de 8900 personas, dando como resultado que, las personas con enfermedades asociadas a la mente (neurosis, trastornos obsesivos compulsivos, falta de concentración, etc.) tienen un mayor porcentaje de sufrir obesidad.

Angelina Sutin, profesora asistente en la Universidad Estatal de Florida, aclara que dichos comportamientos no llevan asociada la obesidad en sí mismos, es decir, no todas las personas que son depresivas son gordas, sin embargo, estas personas tienden a desarrollar ciertas conductas que favorecen el sobrepeso; la ansiedad puede producir que ingiera más cantidad de comida para reducir sus crisis; o i es alguien con desorganización, los horarios de comida serían inexistentes, y como habíamos comentado en el anterior artículo, es muy importante comer a una hora determinada para evitar el sobrepeso.


Es muy difícil, por no decir imposible, cambiar la personalidad de una persona, por lo que no le pediremos que lo haga; simplemente intente esforzarse en hacer más ejercicio (liberará estrés) con alguien, si no es capaz de hacerlo solo/a y evite que su cerebro asocie la comida rápida con aliviar su ansiedad, eso solo se consigue no cediendo a las tentaciones.