Todos los equipos de generación eléctrica cuentan con algunas piezas y variables que son más sencillas de revisar que otras. Algunos instrumentos de nuestros grupos electrógenos requieren menos tiempo para realizar una revisión y pueden ser chequeados en procesos de mantenimiento básico que son mucho más simples y se pueden llevar a cabo frecuentemente. Por lo general, estas revisiones se realizan para garantizar el funcionamiento del equipo durante las próximas semanas.
Cuando se trata de tener nuestros equipos funcionando correctamente y en buen estado, el buscar preservar las condiciones de trabajo a corto plazo es tan importante como las revisiones más elaboradas que buscan garantizar el funcionamiento por largos periodos de tiempo. Es por esto que una parte primordial del correcto desempeño de estos equipos recae en la revisión de los elementos básicos que lo conforman. Este tipo de revisiones no pueden ser subestimadas y, por ende, deben realizarse con una frecuencia de un mes.

En estos procesos de mantenimiento rutinarios se verifican los niveles de distintos fluidos dentro del grupo electrógeno. Se comprueba la cantidad de aceite y de refrigerante dentro de los tanques, se verifica el estado de las baterías o el electrolito que se utilice y se comprueba también el funcionamiento del caldeo y los sistemas de llenado de combustible. Además, se verifican ciertas válvulas y conexiones internas como las correas y los manguitos, las señalizaciones para alarmas o emergencias y los sistemas de arranque y parada manual.
Mediante esta revisión podremos garantizar que el grupo electrógeno cuente con las cantidades de aceite necesarias para trabajar y suficiente refrigerante para evitar recalentamientos. Además, se comprueba el estado de otras pequeñas partes básicas de nuestro grupo electrógeno, que pueden comprometer su desempeño durante los próximos días, en caso de presentar alguna falla. Todas estas tareas se llevan a cabo rápidamente, en una revisión exprés pero sumamente necesaria, que garantizará el buen desempeño del equipo siempre y cuando el resto de la infraestructura interna y otras piezas de mantenimiento más detallado estén en buen estado.
Si bien el mantenimiento básico debe estar acompañado por un mantenimiento completo que se haga al menos una vez al año, realizarlo con la frecuencia requerida es sumamente necesario para prolongar la vida útil de nuestro grupo electrógeno y el buen funcionamiento de sus partes. En Regruel sabemos que quieres cuidar de tu grupo electrógeno, y por eso te ofrecemos el mejor y mantenimiento básico del mercado, acompañado de un informe personalizado con todos los resultados de la revisión..