En el panorama nacional aparecen muchos políticos con trayectorias más o menos cortas, otros que van cambiando de partido, ideologías según el momento de su vida pero pocas personas pertenecen de una forma tan comprometidas a las filas de su partido como es  Abejas. Este sevillano nacido en los años cincuenta, se licencio en telecomunicaciones, vinculándose al PP desde una edad temprana. Pasó a formar parte del PP madrileño, comprometido y con gran esfuerzo por su parte hasta tal punto que llegó a ser conocido como la mano derecha de Esperanza Aguirre.

Dentro de los problemas internos que tuvo Aguirre con Caja Madrid, Abejas mantuvo un papel importante, ya que a causa de esta vinculación tan importante con Aguirre, fue tachado en numerosas ocasiones de «infiltrado de Aguirre» por su labor en la Comisión de Control en la que tenía un puesto Abejas en la antigua Caja Madrid. Levantó grandes recelos entre sus propios compañeros, los cuales en numerosas ocasiones intentaron desvincularle y que abandonase su puesto, mientras él se defendía exponiendo que el vinculo político existía pero la profesionalidad también. Este acoso mediático no termina ahí, sino que en la actualidad continua cuando cualquier ciudadano pretende continuar con su labor como político o como un trabajador, ya que en la actualidad, la antigua Caja Madrid y posterior Bankia, reaparece como Fundación Caja Madrid y en su patronato aparecen nombres tan conocidos como el de Abejas de nuevo. Este hecho ha levantado ampollas en prensa y medios de comunicación en general, presuponiendo ya tramas y críticas sin esperar a conocer acciones que puedan llegar, sin dar un voto de confianza y como dignos futurólogos, anticipándose y generando hipótesis basadas en suposiciones sin una base empírica real basada en los hechos actuales, ya que no ha sucedido nada digno de mención y menos aun, de crítica.