El negocio de la hostelería genera hoy una buena cantidad de puestos de trabajo y generas un volumen de negocio bastante importante. Algunas empresas han tenido tanto éxito con sus productos que han decidido abrir nuevos negocios en otros lugares.

 

Pero han surgido algunos problemas cuando estos negocios se han ampliado, ya que los dueños no pueden estar en todos los sitios a la vez, por lo que no pueden controlarlo todo. La solución es franquiciarse.

 

Una franquicia de alimentación es un negocio que utiliza la marca de otro más conocido y a cambio le paga una cantidad por utilizarla (llamada “canon”). Algunas veces además de el pago es necesario utilizar los productos de la marca con la que se abre el negocio, bien sea en cuanto a los ingredientes que se utilizan para los platos o el menaje con el que se equipa el establecimiento. Por eso siempre veremos sobre las mesas los mismos tapetes con logo en todos los establecimientos de la marca, aunque estén incluso en otro país.