Antes de plantearnos hacer una colchoneta, lo primero que debemos tener en cuenta es para qué la queremos usar, ya que probablemente no es lo mismo utilizar una colchoneta para poner encima un saco de dormir que hacer tapetes para yoga. Por ejemplo si buscamos una colchoneta para tumbarnos a dormir necesitaremos que el relleno sea mullido y blando pero sin llegan a hundirnos, mientras que los tapetes para yoga por ejemplo necesitan ser firmes pero fáciles de recoger, pudiendo incluso ser doblados o enrollados para poder transportarlos hacia donde necesitemos con facilidad. No podemos ir arrastrando al gimnasio un elemento de más de un metro y medio de largo y un grosor de cincuenta centímetros de manera cómoda, ¿verdad?

 

Una vez que ya hemos decidido para qué vamos a utilizar nuestras colchonetas, podemos empezar a utilizar los materiales que necesitaremos. Evidentemente la parte interna tendrá que estar hecha con planchas de espuma sintética, mientras que tendremos que cubrirlas con un material elástico y aislante pero resistente para que no se raje fácilmente.