El té o más precisamente, los taninos que contiene el té pueden ayudar a controlar y combatir los niveles de colesterol alto.
Un estudio demostró que las personas que habitualmente beben té con regularidad y siguen una dieta con un contenido elevado de colesterol presentan niveles normales de colesterol en sangre. Esto implica que el té actúa de forma muy beneficiosa para regular estos niveles.


El té acompañado de jugo de limón o unas gotitas de limón exprimido también es beneficioso para nuestro organismo ya que tanto la encima del limón como la planta del limón (aceite de cymbopogon citratus) es un componente muy común de la cocina y medicina oriental y baja el nivel de colesterol. Es efectivo, puesto que interfiere con una reacción enzimática e inhibe la formación de colesterol a partir de las grasas más simples.